sábado, 13 de diciembre de 2014
A su merced
No es extraño que me encuentre aquí escribiendo esto, no se puede apagar tu belleza inconsciente por lo que no puedo dejar esto, alimentando mi fantasía y tranquilidad, duermo en tu labios, no sonrías que caeré, caeré a tu merced, al rubor de tu cara, la que tanto quiero ver, quiero acercarme a tu cuerpo para no volver, porque los desvíos no me sacaran de la ruta. Llego al fin cansado de los anuncios del ayer, llegaste a mi ficción a acompañarme, en el mas mínimo detalle reproduzco tu voz, refugio celestial a la quietud, porque lo que irradia tu persona es algo especial, no importa lo difícil que sea y lo lento que gire el disco, ya que sera el próximo disco que escuchare. Te amo
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